Árbol del Amor (Cercis siliquastrum)

Cercis siliquastrum, comúnmente llamado árbol del amor, ciclamor, algarrobo loco o árbol de Judea, es una especie arbórea de la familia de las leguminosas (Fabaceae).

Árbol caducifolio de talla pequeña, cuya altura habitual se sitúa entre 4 y 6 metros. Alcanza su máximo crecimiento sobre los veinte años. Al comienzo de la primavera (fundamentalmente en el mes de abril en el hemisferio norte, u octubre en el hemisferio sur) se cubre de flores rosas, que aparecen antes que las hojas. El tronco es de madera lisa y clara, tornándose tortuosa y negra con la edad. La copa es abierta e irregular.

Las hojas son simples, alternas, glabras, de redondeadas a cordiformes, de 7 a 11 cm de longitud, con el ápice redondeado y pecioladas. La inervación es palmeada. Son de color verde claro en el haz y de tono ligeramente glauco (gris-azulado) en el envés. Las hojas jóvenes pueden tener una tonalidad rosada, y aparecen tardíamente, ya en abril.

Las flores son hermafroditas, con una corola papilionácea de color rosa-lila o blanca. Tienen 1-2 cm de longitud y se agrupan en racimos de tres a seis flores que aparecen antes que las hojas, en marzo-abril, sobre las ramas y también sobre el tronco (caulifloria). Los frutos son legumbres indehiscentes con una estrecha (1-2 mm) ala ventral, de color rojizo a marrón oscuro según el grado de maduración. Son colgantes, muy numerosas y miden unos 6-10 por 1,5 cm. En el hemisferio norte, maduran en julio y permanecen en el árbol hasta la siguiente floración. Las semillas son ovoideo-oblongas, algo comprimidas, de color pardo, con hilo apical y sin endosperma.

Es nativo de la zona norte y este del Mediterráneo, desde Francia hasta Oriente Próximo. Introducido en Europa Central, península ibérica, África tropical y Norteamérica.

Se encuentra normalmente en pendientes áridas a lo largo de las riberas de los ríos, preferentemente en terrenos calcáreos, pero puede tolerar los moderadamente ácidos. Resiste el frío, hasta -10 °C pero no las heladas prolongadas. Es resistente a la sequía y no tolera el encharcamiento del suelo.

Las flores tienen un agradable gusto picante, y pueden comerse en ensalada mixta, o en buñuelos. En algunas zonas se escabechaban con vinagre los brotes florales.

Los frutos se han utilizado tradicionalmente en la medicina popular como astringentes.

Su madera no es de buena calidad, pues se tuerce con facilidad y se descompone pronto a la intemperie. Pero es un buen árbol de jardín, usado en alineaciones y paseos, debido a su sombra y floración. Es apto para la formación de setos altos.