Su mantenimiento no es nada complicado, aunque eso sí, necesitará estar en un jardín amplio para que sus raíces puedan extenderse todo lo que precisen sin causar daños.
Se caracteriza por alcanzar una altura que, en condiciones adecuadas, alcanza los 25 metros de altura. La copa, como decíamos, es amplia, de unos 5-6 metros de diámetro, formada por hojas opuestas, imparipinnadas, con 7 a 9 folíolos que tienen forma ovado-lanceolada, el haz verde y glabro, y el envés pubescente.
Las flores surgen en primavera, y se agrupan en panículas densas, terminales y axilares. El fruto es una sámara linear-lanceolada, en cuyo interior maduran las semillas que van provistas de un ala, la cual, con la ayuda del viento, pueden alejarse de las plantas madre.
Ubicación
- El fresno de hoja estrecha tiene que estar en el exterior, a pleno sol. Para que pueda crecer bien, es necesario que esté plantado a una distancia mínima de diez metros de tuberías, suelos pavimentados, etc.
Tierra
- Jardín: crece bien en cualquier tipo de suelos, aunque prefiere los que tienen buen drenaje y son ricos en materia orgánica.
- Maceta: no es una planta para tener en recipiente durante toda su vida, aunque sí que durante sus años de juventud se verá bonito en uno, con sustrato de cultivo universal
Riego
- Lo ideal es que fuese frecuente. Al ser un árbol de ribera le gusta tener las raíces siempre cerca del agua.
Abonado
- Desde comienzos de primavera hasta finales del verano se recomienda abonar al menos una vez al mes con abonos orgánicos, como el guano o el estiércol por ejemplo. En caso de tenerlo en maceta, hay que usar abonos líquidos siguiendo las indicaciones especificadas en el envase del producto.
Multiplicación
El fresno común se multiplica por semillas en invierno con estratificación y en primavera con sembrado directo.
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