De gran valor ornamental por su profusa y muy vistosa floración desde fines de primavera, que se prolonga en muchos casos durante todo el verano.
Es nativo de un área pequeña de las costas del sur de Australia Occidental, no es considerada vulnerable en estado salvaje.
Árbol de porte mediano a pequeño, de corteza rugosa, persistente.
Hojas: Las juveniles alternas, las adultas aovadas, acuminadas, coriáceas, de 6-10 cm de largo.
Flores: Dispuestas en amplios corimbos, rojas, anaranjadas
Plantación: Mejor a principios de primavera, una vez finalizado el período de heladas, estableciendo plantas provenientes de almácigos sembrados el año anterior.
Multiplicación: Se propaga por semillas, extremando los cuidados en referencia a la podredumbre de los almácigos.
Poda: No se poda, salvo para eliminar ramas secas.
