Ciprés Calvo (Taxodium distichum)

El ciprés calvo es un árbol de porte piramidal y ramas extendidas horizontal, que presenta la particularidad de perder las hojas en el invierno después de virar al color rojo ladrillo.

En la primavera, la brotación del color verde claro resulta muy atractiva, con hojas cortas y suaves. Su cultivo es fácil y crece muy bien en suelos pantanosos, donde pocas plantas prosperan.

También, es un árbol que soporta muy bien las bajas temperaturas, pero es muy exigente respecto a la luz. 

Es cultivado como ornamental y forestal. Asimismo, puede plantarse como especie aislada o formando bosques. En el último caso es conveniente dejar una distancia de entre 6 a 8 metros entre cada uno de los ejemplares.

También hay que evitar plantarlo cerca de las casas y/ o techos ya que sus pequeñas hojas pueden obstruir rejillas y canaletas.

Este árbol aprecia los lugares soleados y los terrenos encharcados, pantanosos o regularmente inundados. Es una de las pocas coníferas que pueden vivir dentro del agua. Medra en la orilla de los grandes ríos como el Misisipi. Fue introducido en Europa en 1640. En los terrenos más secos, está acompañado del roble de los pantanos. 

El ciprés de los pantanos o ciprés calvo, es un árbol de la familia de las Taxodiáceas, originaria del sudeste de los Estados Unidos. Es una especie que se adapta muy bien a los medios húmedos.

Se le considera a menudo como el símbolo de los humedales del sur, también se encuentra en Carolina del Sur, Illinois, Misisipi, Florida y Texas. 

Conífera caducifolia. Puede llegar hasta 40 metros de altura, copa piramidal, ramas horizontales, hojas aciculares de 1 por 0.1 cm, caedizas. Cultivado en la región del Delta del Paraná, sobre el borde de arroyos, como protector contra la erosión hídrica. Buena madera, textura fina y homogénea, grano derecho y veteado suave. Madera blanda, liviana, fácil de trabajar. Para construcciones de viviendas, vigas, tirantes.

Su tronco se ensancha en la base, proporcionándole estabilidad. En suelos anegados emite raíces aéreas llamadas neumatóforos que buscan la superficie para oxigenarse.