Roble de Pantano (Quercus palustris)

Es un árbol mediano deciduo que crece hasta 25-30 m de altura y con un tronco que llega a 1 m de diámetro. La copa es cónica ancha cuando joven, con numerosas y pequeñas ramas radiales del centro. 

Cuando viejo, algunas ramas superiores se hacen muy grandes y la central se pierde, mientras las de más abajo gradualmente decaen. Es característica de la especie la particular organización de las ramas: las inferiores apuntan hacia abajo, las medianas se quedan horizontales y la superiores son casi verticales.

Hojas de 5-16 cm de longitud, y 5-12 cm de ancho, lobuladas, con cinco a siete lóbulos, con profundas sinuosidades entre los lóbulos. Cada lóbulo tiene 5-7 pequeñas púas. La hoja es mayormente glabra, excepto por un muy característico penacho naranja pardo claro en el envés, donde cada vena del lóbulo se une a la vena central. Las bellotas, de cúpula discoidal, plana y escamosa, son sub-esféricas, de 10-16 mm de longitud y 9-15 mm de ancho, verdes y al madurar pasan a pardo pálido, después de 18 meses de la polinización; la piel es muy amarga.

No es un árbol muy longevo, no más de 90 a 120 años. Es naturalmente un árbol de pantanos, y desarrolla una raíz difusa, superficial y fibrosa, a diferencia de otros robles, que tienen una muy fuerte y profunda. Se confina a suelo ácido, y no tolera suelo calcáreo.

Este roble es uno de los más populares árboles ornamentales en Estados Unidos. El sistema radicular fibroso lo hace fácil de trasplantar, y también barato de propagar, comparado con muchos otros robles. 

Sin embargo, debido a su adaptación a humedad, acidez, puede sufrir una condición estresante de clorosis de hierro, donde el follaje se torna amarillento, al plantarlo en suelo seco, alcalino, y pobre en hierro.