Las hojas en verdad son perennes, pero si hace frío se convierte en una planta caducifolia. Son parecidas a las de un helecho, opuestas, bipinnadas, de 15 a 30cm. de largo, con 16 o más pares de divisiones que portan cada una de 12 a 24 pares de foliolos oblongos, de un centímetro de largo, de color verde grisáceo.
Las flores azules o lilas se reúnen en espigas y son azules o púrpura azulado. Tienen un tamaño de 5 cm de largo, en racimos al extremo de las ramas hasta de 25 cm de largo. Estas cubren todo el árbol durante la primavera. Incluso puede haber una segunda floración a principios de otoño. Tiene una floración espectacular.
Los frutos son unas cápsulas leñosas planas marrón oscuro, cuyas semillas son aladas.
La madera se utiliza en ebanistería y carpintería, ya que posee una madera muy apreciada por sus tonos crema y rosados, empleandose para la fabricación de muebles, y para decoración interior de coches de lujo.
Es un árbol resistente a las condiciones urbanas por lo que está indicado en plantaciones de alineación. Plantado en combinación con la flor de azahar y con Tipuana, su efecto contrastante de floración violeta es magnífico. La caída de flores y semillas produce efecto alfombra.
Las heladas le perjudican, sobre todo a los ejemplares jóvenes, que llegan a morir si hiela.
Requiere un clima suave en los que no se produzcan heladas y en los que el descenso de temperatura sea esporádico, con heladas débiles.
Hay que ubicarla en lugares a pleno sol pues florece abundantemente en exposición soleada. Es una planta rústica en cuanto a tipo de suelo, aunque prefiere terrenos areno-arcillosos que mantengan la humedad.
La poda de formación y de mantenimiento muy ligeras. No necesita podarse para contribuir a su floración.
Se propaga con facilidad por semillas. Siembra directa (temperatura 20-30 ºC) en otoño o primavera.