Jacarandá (Jacaranda mimosifolia)

El jacarandá es un árbol caducifolio, de rápido crecimiento, copa esférica. Tiene un porte medio con unos 6 a 10 m de altura y de 4 a 6 m de diámetro de copa. Aunque puede sobrepasar los 25 m de altura.

Las hojas en verdad son perennes, pero si hace frío se convierte en una planta caducifolia. Son parecidas a las de un helecho, opuestas, bipinnadas, de 15 a 30cm. de largo, con 16 o más pares de divisiones que portan cada una de 12 a 24 pares de foliolos oblongos, de un centímetro de largo, de color verde grisáceo.

Las flores azules o lilas se reúnen en espigas y son azules o púrpura azulado. Tienen un tamaño de 5 cm de largo, en racimos al extremo de las ramas hasta de 25 cm de largo. Estas cubren todo el árbol durante la primavera. Incluso puede haber una segunda floración a principios de otoño. Tiene una floración espectacular.

Los frutos son unas cápsulas leñosas planas marrón oscuro, cuyas semillas son aladas.

La madera se utiliza en ebanistería y carpintería, ya que posee una madera muy apreciada por sus tonos crema y rosados, empleandose para la fabricación de muebles, y para decoración interior de coches de lujo.

Es un árbol resistente a las condiciones urbanas por lo que está indicado en plantaciones de alineación. Plantado en combinación con la flor de azahar y con Tipuana, su efecto contrastante de floración violeta es magnífico. La caída de flores y semillas produce efecto alfombra.

Las heladas le perjudican, sobre todo a los ejemplares jóvenes, que llegan a morir si hiela.

Requiere un clima suave en los que no se produzcan heladas y en los que el descenso de temperatura sea esporádico, con heladas débiles. 

Hay que ubicarla en lugares a pleno sol pues florece abundantemente en exposición soleada. Es una planta rústica en cuanto a tipo de suelo, aunque prefiere terrenos areno-arcillosos que mantengan la humedad.

La poda de formación y de mantenimiento muy ligeras. No necesita podarse para contribuir a su floración.

Se propaga con facilidad por semillas. Siembra directa (temperatura 20-30 ºC) en otoño o primavera.



Catalpa (Catalpa bignonioides)

Se trata de un árbol de hasta 15 m de altura y tronco gris-pardo que puede llegar a tener 1m de diámetro, caducifolio, de hojas de hasta 20-30 por 15-20 cm, simples, opuestas o verticiladas, anchamente ovadas, cordiformes, de margen entero o dentado. 

Flores en panícula terminal, con cáliz bilabiado, hendido hasta casi la base, de color verde o purpureaceo y corola campanulada bilabiada, con el tubo inflado y 5 lóbulos irregulares de color blanco-rosado con manchas puntuales y/o lineales purpúreas y amarillas. Tiene 2 estambres fértiles introrsos, insertados en la base del tubo corolino y 3 estaminodios. El ovario es bilocular, de estilo largo y estigma bilobulado; contiene muchos óvulos. 

El fruto es una cápsula, péndula, recta a ligeramente curvada, de sub-cilíndrica a elipsoide -con las suturas de dehiscencia en los 2 extremos distales-, de 15-50 cm de largo y de ancho centimétrico; es más o menos surcada longitudinalmente, de color verde y luego pardo al madurar, en forma de vaina, de dehiscencia loculicida perpendicular al tabique (duro, rígido y arrugado longitudinalmente muy irregularmente) de separación de los lóculos, con numerosas semillas (algo más de una por centímetro de largo de la cápsula), miden unos 2,5-4 cm y tienen color beige dorado-satinado.

Se la usa mucho como ornamental, tanto en pies aislados como cercando paseos. 

Prefiere suelo húmedo y pleno sol. Se ha naturalizado en todo el mundo. Es una especie que resiste bien la polución.



Aromo (Acacia dealbata)

Descripción.  De origen australiano, la mimosa es un árbol de porte globoso-piramidal perteneciente a la familia de las Leguminosas. Sus hojas compuestas con aspecto de pluma son persistentes. Es de rápido crecimiento y puede alcanzar una altura de 15-20 metros. Tolera hasta -7 grados (USDA 9). 

Hojas. Las hojas son compuestas, bipinnadas (en forma de pluma), con un raquis anguloso y tomentoso. Miden entre 10 y 12 centímetros y están compuestas por pequeños y finos foliolos de color verde oscuro con visos azulados. A diferencia de las acacias africanas esta carece de espinas. 

Flores. De color amarillo brillante, las flores son pequeños pompones formados por numerosos estambres finos como pelos. Son muy perfumados y se disponen en racimos que surgen en el extremo de las ramillas. Cubren el árbol entre enero y marzo. Las flores dan paso a vainas largas y planas. 

Cultivo. Prefiere los suelos levemente ácidos (no le van los calizos) y sueltos. Debe situarse al sol, aunque también vive bien en semisombra. Es resistente al frío y a los vientos fuertes. Debe plantarse después de la floración. 

Cuidados. Si el ambiente es demasiado cálido y húmedo puede atacarla la cochinilla algodonosa, que debe ser eliminada mediante un insecticida sistémico. También la afecta la clorosis cuando está plantada en terrenos con mucha cal; se corrige con quelatos de hierro. Necesita riego abundante, aunque no soporta los encharcamientos. Resiste las podas drásticas (tras la floración). 

De interés. Se cultiva principalmente como árbol de flor, ya sea de forma aislada o en grupos. También se puede utilizar para crear setos y pantallas mediante poda de formación.