Ciprés de Monrerrey (Cupressus macrocarpa)

 

El ciprés de Monterrey se encuentra naturalmente sólo en la costa central de California. Debido a que es un relicto glacial, el rango de distribución natural de la especie durante los tiempos modernos se limita a dos pequeñas poblaciones relictas cerca de Carmel, en Cypress Point en Pebble Beach y en Point Lobos. Históricamente, durante el pico de la última edad de hielo, el ciprés de Monterrey probablemente habría formado un bosque mucho más grande que se extendía mucho más al norte y al sur.

El hábitat natural se caracteriza por sus veranos frescos y húmedos, que frecuentemente envuelven a los árboles en niebla marina.

Esta especie se ha plantado ampliamente fuera de su área de distribución nativa, particularmente a lo largo de las costas de California y Oregón. Su distribución europea incluye Gran Bretaña (incluidas la Isla de Man y las Islas del Canal), Francia, Irlanda, España, Grecia, Italia y Portugal. Destaca su introducción en las Islas Canarias, donde está asilvestrado en la actualidad. En Nueva Zelanda, las plantaciones se han naturalizado y las condiciones allí son más favorables que en su área de distribución nativa. También se ha cultivado experimentalmente como cultivo maderero en Kenia.

El árbol se ha plantado con éxito en Sri Lanka, y se exhibe un espécimen de 130 años en el Jardín Botánico Hakgala en Nuwara Eliya.

Es una variedad de ciprés de gran valor ornamental. Desprende un agradable aroma a limón y su follaje tiene especial interés por sus tonos verdes amarillentos y brillantes. Es conocido también como el Ciprés de Monterrey, por su origen Californiano. Su crecimiento cónico lo hace perfecto para jardín y maceta. Se trata de una especie de conífera que puede alcanzar los 5 metros de altura. Es ideal para cerramientos de ocultación, diseño de espacios o jardín, así como decoración en portes más pequeños.

Se puede podar para darle forma o simplemente recortarlo para controlar su crecimiento. Se trata de una especie de conífera que puede alcanzar los 5 metros de altura. Es ideal para cerramientos de ocultación, diseño de espacios o jardín, así como decoración en portes más pequeños. Este ciprés es una planta perenne, su crecimiento es rápido y le gustan los suelos ligeros.

Luz: A este Cupressus macrocarpa le gustan los emplazamientos soleados. Aun así, prospera en espacios de semi sombra.
Temperatura: Puede soportar altas temperaturas, aunque esto puede producirle un enrojecimiento de las puntas. La temperatura ideal se mantiene entre 8 y 22ºC. Sin embargo, soporta bien el frío, hasta -1 ºC.
Suelo: No es exigente con los suelos. Prefiere los suelos ligeros y frescos. Se recomienda abonar el Cupressus macrocarpa con abonos específicos para coníferas.
Riego: El riego debe ser bajo-medio, y dependerá de la época del año. Siempre procuraremos aportarle un suelo húmedo, evitando el encharcamiento del mismo.

Los cipreses son una especie arbórea de la familia de las Cupresaceas, tienden a tener una copa ancha y abovedada. Algunas variedades pueden alcanzar hasta los 30m.

Esta familia botánica se ha naturalizado en regiones templadas del hemisferio norte. En estas zonas, disponen de temperaturas y suelos adecuados para su desarrollo. La mayoría de las especies se utilizan como árboles ornamentales, son muy utilizados en parques y jardines. Así pues, dependiendo de la variedad su cultivo es más optimo en unos espacios que en otros, algunas variedades se planta de manera independiente, mientras que otras funcionan muy bien de manera grupal, como por ejemplo en setos.